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Johana Clavel

Alimentación complementaria y baby led weaning

“Bebé que ha de comer… ¡que el mismo decida lo que quiere hacer!”

Durante mi formación como nutricionista, nos enseñaron que para iniciar la alimentación complementaria en los bebés a partir de los seis meses, existían guías que indicaban el primer alimento a introducir, así como la cantidad y forma de preparación.

Un poco por cultura, otro por costumbres pasadas de familia en familia y otro quizá por esas recomendaciones que solíamos dar los profesionales en la salud, muchos años atrás y a la fecha todavía se dan; es que muchas madres lo han pasado verdaderamente mal…

“que si en mi país no hay tal verdura para iniciar, que decía el libro que me leí… no sé qué haré”
“que mi bebé no se acabó la media taza que me indicaron entonces voy mal…”
“mi bebé bota toda la papilla y es poco lo que come… será que necesita otro plato?”
“este día mi bebé no quiso comer, será que lo estoy haciendo bien? Será que mis papillas le gustan?”

¡Papás y mamás! Si están leyendo esto, más allá de tener una guía de introducción de alimentos, déjenme decirles que lo primero que debemos hacer es desterrar todos esos mitos, y ver la alimentación complementaria de forma diferente, como un proceso extremadamente normal, al igual que lo es el embarazo y la lactancia. Por lo que en diez simples puntos, les resumo mi análisis y recomendaciones sobre cómo iniciar ese tan dulce y esperado momento:

1. LOS BEBÉS NO SON MÁQUINAS. Cada uno tiene sus propias características; aún entre hermanos, no los compares y como buena o mala, no esperes que la experiencia sea igual en todos los casos. Aunque lo diga el libro, la vecina, el pediatra o la nutricionista, debes oír principalmente la opinión más importante de todas, que es la de tu bebé. Si aprendes a escucharlo y a respetar sus señales, verás como todo el proceso lo llevan bien. Así que guíate con las recomendaciones que te dan, pero escucha y observa a tu bebé.

2. NO TE ANGUSTIES. El miedo y las dudas son normales, pero no te angusties; es un proceso de adaptación y de aprendizaje tanto para ti como para tu bebé. Así como no tomarán pecho hasta los quince años, tampoco comerán igual toda su vida; el mundo no es perfecto ni estático, ten siempre presente la capacidad de estar abierta y preparada para cualquier situación, así que tranquila… todo funcionará y no por eso el mundo se derrumbará!

3. NO SIGAS PATRONES. Toma ejemplos, investiga e infórmate, pregunta y observa guías, pero nunca sigas patrones. Todos los casos son diferentes y si te decides por seguir un patrón específico, corres el riesgo de que el resultado no sea igual ni el esperado.

4. ES CUESTIÓN FAMILIAR. No es cosa solo tuya ni de tu bebé. Los hábitos saludables inician en casa con la familia. Así que hagan de la alimentación complementaria del pequeño, un momento para compartir y aprender en familia. Coman todos juntos, diviértanse, permítanse que el bebé los observe y sobre todo, enséñenle con su ejemplo también. Así que mamá, no debes alejarte a otro sitio para alimentar a tu bebé. Los alimentos están para nutrir el cuerpo, pero las agradables comidas, nutren el alma.

5. ALIMENTACIÓN COMPLEMENTARIA ¿QUÉ ES? Se da cuando la leche materna deja de ser suficiente para atender sus necesidades nutricionales, por lo que hay que agregar alimentos que complementen su dieta. Significa que la leche materna debe seguir siendo en todo momento su alimento PRINCIPAL hasta que cumpla el primer año de vida. A los seis meses los órganos del bebé ya están preparados para recibir alimentos, así que será momento de iniciar!

6. ¿QUÉ HAY QUE TENER EN CUENTA? Deben tener mucha higiene en todo lo que se prepara. Además, no es necesario buscar platos especiales ni alimentos difíciles de conseguir. Lo mejor es aprovechar la verdura o fruta de temporada, y esto dependerá del clima, época o estación y el país en el que se encuentren. Significa que en cada país, tendrán muchas opciones y prácticamente todas son válidas.

7. ¿CÓMO EMPEZAR? Esto dependerá de las decisiones de cada uno y del tipo de crianza que deseen. En lo personal, me voy por el “Baby Led Weaning (BLW)”. Es una forma de alimentación complementaria guiada por el bebé, en otras palabras es un autodestete. Significa que el bebé coge los alimentos enteros y ya cocinados, con sus manos, y el mismo se los lleva a la boca para saborearlos, morderlos, olerlos, verlos, sentir su textura, etc. ¡Tranquilos! No están dejando solo al bebé, sólo están dejando que él solo, aprenda a comer. De esta manera, aprenderá desde pequeño a regular su propio ritmo, apetito y saciedad, además de que es una forma de estimulación temprana para los procesos de masticación y deglución, así que hasta podría incluso servir para prevenir más adelante sobrepeso u obesidad. ¿Han pensado cómo se sentirían ustedes si tuvieran un plato de comida que deben acabarse, pero que no conocen, no les gusta y encima, no les cabe? Lo mismo pasa con los pequeños, ellos tienen su propio mecanismo, y si se respeta, les aseguro que les dará la solución a todas sus dudas. Ellos vienen con su propio estado de “apetito”, dejen que le haga caso a eso y no a lo que dice el libro.

Escojan una verdura, por ejemplo zanahoria; denla cocida en trozos enteros y grandes durante dos o tres días sin agregar otro alimento. Esto con el fin de evaluar tolerancia, si le cae bien o no. Si no tuvieron problemas, perfecto! Inician con otro alimento y así se van. Así, si de pronto presentara el bebé algún tipo de reacción, sabrán con exactitud qué alimento fue. Lo mismo se debe hacer con las frutas y cereales. En cuanto a los tiempos de comida, pasa igual que con los adultos, ofrezcan desayuno, almuerzo y cena y dos meriendas, una en la mañana y otra en la tarde. Y si se dan cuenta, escribí “ofrezcan” nunca “obliguen” ni se “frustren” si al principio no funciona o se les dificulta, poco a poco las cosas toman su camino…

8. PONGAN EN JUEGO LA CREATIVIDAD. La comida entra por los ojos y los pequeños son muy visuales, les gustan los colores. Así que la alimentación debe ser variada, saludable, higiénica y completa.

9. QUÉ NO HACER. Eviten el uso de condimentos irritantes o comerciales (busquen los naturales), no es necesario agregar sal o azúcar tampoco. El paladar del bebé aún no conoce de sabores, así que grabará todo lo que le vayan a dar, por eso es indispensable que conozca los alimentos como son en realidad.

10. DISFRUTEN. Los momentos más difíciles fueron los primeros meses de vida del bebé, así que lo que les queda, es disfrutar juntos este largo camino de aprendizaje, amor, entrega, diversión, alegría y mucha felicidad!

Ana Fong, MSc
Nutricionista
Especialista en alimentación infantil y lactancia materna
Instagram/Twitter: @nutri_anafong
Fanpage: Ana Fong

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